El proyecto del Data Center requirió el desarrollo de una infraestructura eléctrica crítica capaz de garantizar la continuidad operativa y la seguridad de equipos de alta sensibilidad. El principal reto consistió en integrar redes de potencia, sistemas de puesta a tierra, protección contra sobretensiones y cableado estructurado dentro de un entorno que demanda alta disponibilidad, eficiencia y confiabilidad.